Las relaciones diplomáticas entre China y Estados Unidos se tensionaron tras la reciente visita de una delegación de congresistas estadounidenses al Canal de Panamá, una de las infraestructuras más importantes para el comercio global.
El Gobierno chino, a través de su Ministerio de Asuntos Exteriores, lanzó una crítica pública al grupo legislativo estadounidense, acusándolos de promover agendas que reflejan intereses políticos más que objetivos de cooperación internacional. El comunicado oficial señaló que el Canal —que conecta el Océano Atlántico con el Pacífico y es vital para millones de toneladas de mercancías cada año— no debe convertirse en un escenario de rivalidad geopolítica.
Expertos en asuntos internacionales consideran que este episodio refleja una creciente competencia entre potencias por influencia en puntos estratégicos de logística mundial, aunque las autoridades panameñas han matizado que la visita no tenía carácter oficial de gobierno y se trató de una inspección técnica y de observación.
El Canal de Panamá —controlado por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP)— es constantemente objeto de atención global por su papel crucial en la cadena logística internacional, y este tipo de tensiones diplomáticas en torno a su gestión y uso internacional pueden tener repercusiones en el comercio y la política diplomática regional.