Durante uno de los paneles más destacados del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, líderes de la región —incluido el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva— hicieron un llamado enérgico por la unidad latinoamericana frente a la polarización política y las tensiones geopolíticas crecientes.
El debate incluyó la participación de mandatarios de países como Ecuador, Guatemala y Jamaica, quienes coincidieron en que la región debe reforzar mecanismos de cooperación y diálogo para enfrentar desafíos compartidos, desde seguridad hasta desarrollo económico sostenible.
En su intervención, Lula criticó la división del mundo en “zonas de influencia” y enfatizó la importancia de dialogar sobre comercio justo, transferencia tecnológica y lucha contra la desigualdad como pilares para consolidar la integración regional.
Este tipo de llamados reflejan una preocupación compartida por líderes latinoamericanos ante un panorama global marcado por tensiones internacionales, cambios en las cadenas productivas y presiones económicas externas. El foro panameño funcionó como plataforma para proyectar una agenda conjunta orientada a resolver conflictos internos y fortalecer alianzas regionales.